Lo bueno, esque ya no espero nada
El calor que sube por mis pie es más cálido -pienso- El pastizal casi toca mis manos. Me pongo de pie y observo las paredes verdes donde fluye vida. Quiero correr...
Estoy a un extremo de la banca, y al otro extremo quizá solo el recuerdo o el olvido.
Respiras ondo, pero el azote de recuerdos te sorprende de espalda, te dilatan las pupilas ampliando el paisaje que se refleja. Los olores como ají, los sabores como metal, los ruidos como clavos en tu pecho, y tus puños firmes que no dejan escarpar ni un solo momento en calma. Se niegan a hundirse, se niegan a perder la partida.
Hola cariño, hoy amanecí no pensando en tí. Estoy viva... y no te imaginas cuanto.
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