martes, 18 de enero de 2011

Frenesí

Odio la arrogancia de su corbata y la devilidad de su rimmel. Ya no hay más incógnitas.

No puedo respirar, no puedo hacerlo, están ahí junto a mí en el submarino de las cuatro paredes, mientras la neblina decora mis caderas. Hago amago de no exaltarme, pero oigo gritos de aflicción y cólera con amor resignado. Lo peor es que soy solo yo quien nota ese pequeño grado de apego. Alcanzo a ver lo vago que es mi reflejo, 6 ojos, 6 oídos y signos vitales. Aún sigo sin poder respirar, alguien presionó el acelerador! y esto no tiene frenos. Es como frenesí de ultimo momento. Los vapores del llanto se enamoraban del vaho de sus alientos amargos chocandome las cienes. Quiero gritar pero no lo notan, queria ver como envejecian juntos, pero ya no veo nada...nisiquiera a ellos.

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